Orión
carta por Mario en letrasnubladas.com
La noche yacía clara con la luna a medias en lo alto del cielo, en el horizonte Venus titilaba tímidamente, era una noche en calma mientras los sonidos de la ciudad comenzaban a apagarse poco a poco, pero no era lo único que se apagaba, también la llama de una pequeña vida comenzaba a extinguirse, a consumirse aquella vela tras dieciséis años de larga jornada.
Aquella pequeña vida sólo aguardaba a poder despedirse de todos los que le querían, a recibir un último cariño, una última caricia para partir en paz. Ahora esa pequeña alma podrá volver a ver con claridad y a escuchar el viento al correr como cuando era un cachorro muy activo, aunque quizá, lo mejor será poder reunirse con su querido hijo para que ambos puedan continuar consintiéndose tan amorosamente como siempre lo hacían.
Corre Orión, corre entre las estrellas para reunirte con Cobi y corran juntos entre ellas, recorre el cielo ladrando de felicidad y jugando como tanto te gustaba hacer cuando la edad te lo permitía, busca refugio en la constelación que te dio tu nombre y junto a tu pequeño cachorro jueguen por la eternidad, aguardándonos para que un día, todos juntos podamos volver a jugar. Por lo pronto, Odi, acá, siempre te vamos a recordar.